Las cuentas pendientes de Tula, 80 días después

La vivienda de Alejandra Anaya Vargas sigue afectada 80 días después de la inundación





Casi tres meses después de la inundación en Tula, la Conagua plantea solucionar el riesgo de inundaciones mediante la rectificación de casi 20 kilómetros del río que atraviesa el municipio, estrategia que no cuenta con el apoyo de los ambientalistas de la región.  

Y pese a que han transcurrido más de 80 días después de la inundación, hay familias que aún enfrentan los estragos del desbordamiento. 

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) prevé que la rectificación de 19.2 kilómetros del río Tula es la solución para evitar que el municipio se inunde, sin embargo, ambientalistas señalan que la obra no soluciona la problemática de fondo que es la contaminación de la zona y ahora el empobrecimiento. 

Al respecto, el activista tulense José Guadalupe Baptista, señala que con la inundación muchas personas que habían alcanzado estabilidad económica vieron afectados sus patrimonios y ahora tienen que comenzar de nuevo para poder tener algo para su vejez. 

Ese es el claro ejemplo de Alejandra Anaya Vargas quien vive en el callejón de Atajay sin número, cuya vivienda sigue inundada luego de dos meses y medio, esto porque su casa se ubica cerca de un terreno que es un pantanal y con la inundación el agua se sigue filtrando a su vivienda. 

En entrevista, Alejandra contó a La Jornada Hidalgo que Protección Civil le ha dicho que su casa es inhabitable, pero refiere que ni ella ni sus hermanos, ni sus sobrinos tienen a donde irse. 

Han vivido en su casa desde hace 30 años y ese es el hogar que construyeron sus padres, por lo que luego del fallecimiento de su madre el año pasado, esa casa es el único patrimonio que les dejó su mamá y no quieren irse de ese lugar; sin embargo, apenas al dar unos pasos por el terreno, se siente cómo la casa se balancea. 

Desfogue rebasó capacidad del río  

Durante la reunión que se tuvo con el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el pasado 6 de noviembre en Tula, German Martínez Santoyo, director general de la Conagua, reconoció que la cantidad de agua que se estuvo desfogando al río Tula no podía ser contenida por el caudal actual del afluente. 

Y es que, aunque no lo dijo tácitamente, sí informó que la cantidad de agua que se estuvo desfogando el 6 de septiembre es mayor a la que puede contener el río Tula, tan solo el Túnel Emisor Oriente (TEO) y el Túnel Emisor Central (TEC) estuvieron desfogando 150 metros cúbicos por segundo cada uno. 

Ambos conducen el agua proveniente del Valle de México y se unen poco antes de la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR) en Atotonilco de Tula, por lo que también conectan con el río Tula, el cual, según información proporcionada por Simón Vargas Aguilar, secretario de Gobierno de Hidalgo, tiene una cantidad de contención de 250 metros cúbicos por segundo. 

Por lo que, según la información proporcionada por Martínez Santoyo, solo el desfogue del TEO y del TEC el 6 de septiembre ya rebasaba la capacidad del río Tula, cuyo afluente recibió además 100 metros cúbicos por segundo adicionales de la Presa Requena, la cual se llenó con las aguas pluviales provenientes del Estado de México. 

El gobierno del estado de Hidalgo informó que el día de la inundación por el río Tula estuvieron corriendo 447 metros cúbicos por segundo, mientras que la Conagua calcula que fueron alrededor de 500 metros cúbicos por segundo, pues al desfogue se sumaron 92 metros cúbicos del propio afluente. 

Respecto a si era factible evitar la inundación, el director de la Conagua señala que la presa Requena tiene un vertedero libre y tiene un sistema de compuertas que le permiten desfogar a discreción, según se requiera, mientras que el TEO y el TEC desahogan de manera libre. 

Pero afirmó que tanto en la Ciudad de México como en el Estado de México se tiene un sistema regulador conformado por 19 estaciones que se activan una vez que llegan a cierto nivel, por lo que, si bien se puede regular el volumen que se libera, el agua que cayó en esos días fue demasiada, aunque no rebasó la contención del sistema hidráulico. 

El problema fue que el río Tula no tiene la capacidad para contener tal cantidad de agua, por ello, Martínez Santoyo explicó que si se retoma el proyecto de la rectificación de 19.2 kilómetros del río Tula que se frenó en 2016 por inconformidad de los grupos ambientalistas, el afluente podrá contener 593 metros cúbicos por segundo. 

Ambientalistas se oponen al revestimiento 

Si bien retomar la obra en el río Tula para aumentar la capacidad de conducción del agua parece la solución para evitar una nueva inundación en Tula, integrantes de la Red Conciencia Ambiental Queremos vivir sostienen que el proyecto original contemplaba el revestimiento de varios tramos del río, con lo que se corre el riesgo de desecar los mantos acuíferos y matar los ecosistemas que subsisten del río. 

Sobre todo porque el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) plantea la tala de alrededor de nueve mil árboles colocados en la ribera del río Tula, entre ellos varios ahuehuetes que son considerados patrimonio ambiental de México. 

Pero, además, ambientalistas señalan que la obra solo plantea impedir una futura inundación, pero no resuelve la contaminación de la zona, la cual ha provocado diversas enfermedades en los poblados aledaños a la presa Endhó y la contaminación de los pozos de agua potable. 

Al respecto, el antropólogo Dean Chahim ha planteado que en lugar de intervenir el río Tula, se puede apostar por la ingeniería hidráulica y construir un sistema de desagüe con base en compuertas en donde desfoga el TEO y el TEC, de esa manera se garantizaría no liberar más agua de la que puede contener el río Tula. 

Apoyos que otorgará el IMSS a víctimas  

  • Medida económica por cada núcleo familiar 
  • Asistencia y Atención Médica, Psicológica y Psiquiátrica 
  • Para gastos funerarios 
  • Para traslados 
  • Para alimentación y alojamiento 
  • Para subsistencia 
  • Otros apoyos (asesoría de trámites para gastos de funeral y de pensiones de viudez y orfandad) 
  • Apoyo educativo (beca para los hijos) 

Por Joselyn Sánchez